Por Saúl Galarza
Una opción que debes considerar para utilizar tu crédito hipotecario es la vivienda usada, que en los últimos años ha tenido una demanda importante debido a que está localizada en zonas de fácil acceso, con servicios e infraestructura en operación, mayor superficie y menor costo respecto a las casas nuevas.
De acuerdo con expertos inmobiliarios, el ahorro en la compra de este tipo de inmuebles puede ir de 25% hasta 40% (en casos aislados) del valor de una casa nueva.
Datos recientes de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) indican que en los últimos cinco años 35.1% de los créditos hipotecarios otorgados en el país se han dirigido a vivienda usada, además de que desde el 2006 este porcentaje ha ido en aumento cada año.
En la actualidad todas las entidades financieras dan crédito para este tipo de vivienda: Bancos, intermediarios financieros y los organismos estatales y nacionales de vivienda.
A considerar: Las entidades crediticias siempre solicitarán un dictamen técnico de calidad y un avalúo que fije el valor de la propiedad. Con este documento se inicia el trámite de solicitud del crédito. A ti en particular te pedirán documentos que respalden tu solvencia crediticia como estados de cuenta bancaria, comprobantes de domicilio, identificaciones oficiales y consulta al Buró de Crédito.
Un aspecto que debes tomar en cuenta para comprar una casa usada es la vida útil restante del inmueble que no debe ser menor a 30 años y de esto, un valuador te puede orientar. Otro elemento es la documentación con la que debe contar el propietario de la vivienda: Escrituras a su nombre; sin gravamen (hipoteca, fianza); pago de impuestos como predial y agua, de al menos los últimos cinco años; si el dueño es casado bajo el régimen de bienes mancomunado deberá acreditar que la casa la compró antes de su matrimonio, de no ser así, tendrá que firmar con su esposa la escritura correspondiente de venta.
El propietario deberá hacer mención de los problemas de construcción que tenga el inmueble, de lo contario se hará responsable de los vicios ocultos por un periodo mínimo de tres años. Aquí sugiero que el propietario contrate los servicios un profesional inmobiliario quien podrá ayudarlo a suprimir los riesgos en la transacción y adquirir la mayor utilidad, a cambio de una comisión máxima del seis por ciento de la venta.
En contexto: Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que en el país existen más de 28 millones de viviendas, que pudieran ser susceptibles de venderse como vivienda usada, sin embargo, según la entidad 44.9% de éstas no cumplen con el requisito de propiedad.
Ante la creciente demanda se espera que el próximo año haya metas institucionales en el otorgamiento de crédito para vivienda usada, y que podrían fijarse entre 30 y 35% del total de los financiamientos que se otorguen anualmente en México. Otro punto es que estas viviendas deberán contar con elementos sustentables para el ahorro de energía. ¡Nos leemos en Twitter!
Una opción que debes considerar para utilizar tu crédito hipotecario es la vivienda usada, que en los últimos años ha tenido una demanda importante debido a que está localizada en zonas de fácil acceso, con servicios e infraestructura en operación, mayor superficie y menor costo respecto a las casas nuevas.
De acuerdo con expertos inmobiliarios, el ahorro en la compra de este tipo de inmuebles puede ir de 25% hasta 40% (en casos aislados) del valor de una casa nueva.
Datos recientes de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) indican que en los últimos cinco años 35.1% de los créditos hipotecarios otorgados en el país se han dirigido a vivienda usada, además de que desde el 2006 este porcentaje ha ido en aumento cada año.
En la actualidad todas las entidades financieras dan crédito para este tipo de vivienda: Bancos, intermediarios financieros y los organismos estatales y nacionales de vivienda.
A considerar: Las entidades crediticias siempre solicitarán un dictamen técnico de calidad y un avalúo que fije el valor de la propiedad. Con este documento se inicia el trámite de solicitud del crédito. A ti en particular te pedirán documentos que respalden tu solvencia crediticia como estados de cuenta bancaria, comprobantes de domicilio, identificaciones oficiales y consulta al Buró de Crédito.
Un aspecto que debes tomar en cuenta para comprar una casa usada es la vida útil restante del inmueble que no debe ser menor a 30 años y de esto, un valuador te puede orientar. Otro elemento es la documentación con la que debe contar el propietario de la vivienda: Escrituras a su nombre; sin gravamen (hipoteca, fianza); pago de impuestos como predial y agua, de al menos los últimos cinco años; si el dueño es casado bajo el régimen de bienes mancomunado deberá acreditar que la casa la compró antes de su matrimonio, de no ser así, tendrá que firmar con su esposa la escritura correspondiente de venta.
El propietario deberá hacer mención de los problemas de construcción que tenga el inmueble, de lo contario se hará responsable de los vicios ocultos por un periodo mínimo de tres años. Aquí sugiero que el propietario contrate los servicios un profesional inmobiliario quien podrá ayudarlo a suprimir los riesgos en la transacción y adquirir la mayor utilidad, a cambio de una comisión máxima del seis por ciento de la venta.
En contexto: Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que en el país existen más de 28 millones de viviendas, que pudieran ser susceptibles de venderse como vivienda usada, sin embargo, según la entidad 44.9% de éstas no cumplen con el requisito de propiedad.
Ante la creciente demanda se espera que el próximo año haya metas institucionales en el otorgamiento de crédito para vivienda usada, y que podrían fijarse entre 30 y 35% del total de los financiamientos que se otorguen anualmente en México. Otro punto es que estas viviendas deberán contar con elementos sustentables para el ahorro de energía. ¡Nos leemos en Twitter!
Publicado en el periódico La Razón de México

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